El término invento entendido como el hallar algo no conocido tiene un significado implÃcito que apunta a la creación de un objeto o proceso a través del cual el ser humano en sociedad se verá gratamente favorecido y beneficiado una vez empleado.
Uno de los inventos más favorecedores para la Humanidad ha sido sin duda la aparición de la vacuna.
La vacuna realmente es un virus o principio orgánico que, convenientemente preparado, se inocula a una persona o a un animal para preservarlos de una enfermedad determinada. El fin que se persigue es iniciar o aumentar la resistencia a una enfermedad infecciosa cuya respuesta inmune lo que hace es proteger al cuerpo contra la enfermedad.
La vacunación es un medio de desencadenar la inmunidad adquirida y a través de la misma aporta protección duradera contra antÃgenos especÃficos, responsables de ciertas enfermedades. El método de ser administrada es en pequeñas dosis de un antÃgeno (como por ejemplo virus muertos o debilitados) con el fin de activar la memoria inmune (mecanismo complejo, en el que intervienen células especializadas de la sangre que son capaces de reconocer el antÃgeno y responder rápidamente a su presencia).
La vacunación es uno de los mejores medios para protegerse contra muchas enfermedades contagiosas ya que la memoria inmune permite al cuerpo reaccionar rápida y eficientemente a la exposición futura a gérmenes, toxinas, etc… antes de que puedan causar daño (el cuerpo construye una defensa ante la enfermedad).
El verdadero artÃfice de este descubrimiento fue el inglés Edward Jenner (1749-1823) quien, centrándose en extensos estudios sobre la cow-pox (viruela de las vacas), extrajo un virus purulento de una granjera contaminada y lo inoculó en el brazo de un joven llamado James Phipps, quien al cabo de varios dÃas presentó en la vacunación una pústula que se curó por sà sola. Era la temida viruela y, tras su inoculación, muchos dudaron de la efectividad de ese preparado contra la devastadora enfermedad pero Jenner demostró que el joven, una vez vacunado, ya no estaba afectado por la enfermedad.
Hasta el mismÃsimo Napoleón, convencido del alcance de este invento y de su aplicación en la empresa imperialista que traÃa entre manos, hizo vacunar a su ejército y asà mismo, una vez que la guerra empezaba a hacerse larga ya que las epidemias eran uno de los factores que podÃan hacer fracasar en el esfuerzo conquistador de las tropas francesas.
SerÃa Luis Pasteur quien avanzarÃa en los trabajos de Jenner poniendo en práctica los conocimientos adquiridos de la ardua observación del comportamiento de los virus y de los resultados de sus experimentos. Las primeras inyecciones se realizaron sobre animales débiles con asombrosos resultados en las aves ( descubriendo la vacuna para el cólera) y en el ganado (con la vacuna del ántrax).
No serÃa hasta 1881 cuando no se ampliarÃan sus experimentos hacia otras temidas enfermedades y que tantas bajas causaba anualmente a la sociedad del siglo XIX; la rabia, enfermedad viral mortal que transmitÃan los animales (especialmente perros y gatos) al hombre a través de heridas por mordeduras fue la excusa perfecta para hacer la prueba en un ser humano. La vacuna tuvo éxito y poco después se decidirÃa fundar un Instituto (Pasteur) en Paris desde el que se continuase con esta benéfica labor y en donde se han conseguido otros increÃbles y efectivos hallazgos contra las enfermedades.
Hemos hablado de Francia y Gran Bretaña como cuna de dos grandes vacunas pero lo cierto es que desde distintas partes del globo se irÃan sumando multitud de cientÃficos en la lucha contra las olas endémicas y enfermedades mortales hasta encontrar su cura. Las vacunas más importantes también se encontraron en Rusia (Vacuna anticolérica, por Hapfkine en 1892), Alemania (Inmunidad andidiftérica/toxina-antitoxina, por Behring en 1913), EEUU (Primera vacuna Antigripal, por Salk en 1937; Vacuna contra la Paperas en 1949; Cultivos Celulares, por Engers, Robbin y Séller en 1949; Vacuna AntipoliomielÃtica inerte, por Salk en 1954; Vacuna AntipoliomielÃtica oral activa atenuada, por Sabin en 1957; Vacuna contra el sarampión, por Engers en 1960, Vacuna contra la Rubéola, por Séller en 1962; Vacuna Meningocóccica C, por Gotschlich en 1968; Vacuna Meningocóccica A, por Gotschlich en 1971; Vacuna Neumocóccica, por Austrian en 1978; Vacuna Hemophilus Influenzae, en 1979; Primera vacuna por IngenierÃa Genética contra la Hepatitis B, por los Laboratorios Chiron en 1986), Gran Bretaña (Tifus, por Wright en 1898; Vacuna contra la tos convulsa o tos ferina, por Madsen en 1923), Francia (ROR Vacuna triple antisarampionosa, contra la paperas y contra la rubéola, por Mérieux en 1986; BCG (Antituberculosa), por Calmette y Guérin en 1921; Anatoxina Diftérica, por Ramon y Glenny en 1923, Anatoxina Tetánica, por Ramon y Zoeller en 1927, Vacuna contra la Hepatitis B, por Maupas en1976), e incluso en lugares tan remotos como Sudáfrica (Vacuna Amaril 17D, por Theiler en 1937), Japón (Vacuna contra la Varicela, por Takahshi en 1983) o Finlandia (Vacuna contra la Meningitis en lactantes, por Eskola en 1987).
En la actualidad contamos con cuatro tipos diferentes de vacunas disponibles. En primer lugar, aquella que está compuesta por virus vivos pero debilitados que se emplea en vacunas como la de la polio oral y en la vacuna triple vÃrica (sarampión - rubeola - paperas). En segundo lugar, tenemos la vacuna compuesta por virus o bacterias muertos véanse los ejemplos de vacuna de la tosferina . En tercer lugar, están las vacunas toxoides las cuales están compuestas por una toxina producida por bacterias o virus como es el caso de las vacunas del tétanos y la difteria. Y, por último, están las vacunas biosintéticas las cuales contienen sustancias sintéticas, es decir, hechas por el hombre.
El proceso de vacunación se ha generalizado en los siglos XX y XXI hasta el punto que existe un calendario recomendado de vacunación para niños y adultos.
El resultado es alentador y, alentados por los progresos, no cesa la constante labor de los investigadores en el hallazgo de otras vacunas que mitiguen otras enfermedades tan importantes como las mencionadas que existen en la actualidad y que incluso cuentan con un significativo Ãndice de mortandad, véase el caso del cáncer o el SIDA.

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