Con el nombre de Guerra Fría se conoce al periodo posterior a la Segunda Guerra Mundial en el que se enfrentaron Estados Unidos y sus aliados, por un lado, y la Unión de Repúblicas Socialistas Soviéticas (URSS), por otro.
No se llegó a producir un conflicto militar directo entre las dos superpotencias, pero sí surgieron intensas luchas económicas y diplomáticas. Los distintos intereses de cada uno de los bandos condujeron a sospechas y hostilidades mutuas y a una rivalidad ideológica en aumento.
Los antecedentes de esta situación se remontan al año 1917 cuando los revolucionarios llegaron al poder, creando la Unión Soviética y se declararon enemigos ideológicos de las naciones capitalistas de Occidente. Estados Unidos había enviado 10.000 soldados a la guerra rusa, entre 1918 y 1920, pero luego se negó a reconocer el nuevo estado hasta 1933. En la Segunda Guerra Mundial los dos países lucharon contra Alemania, pero esta alianza se diluyó en los dos últimos años de la guerra cuando Iósiv Stalin utilizó al Ejército Rojo para controlar a Europa Oriental, a lo que el presidente estadounidense Harry S. Truman se opuso. La tensión entre ambas naciones aumentó cuando por ambas partes se rompieron los acuerdos pactados en la guerra.
En 1946 la presión soviética en Irán y Turquía era muy fuerte, y desde Estados Unidos se interpretó un discurso de Stalin como una la declaración de guerra ideológica a Occidente. En 1947 en Estados Unidos se puso en marcha la “Doctrina Truman” mediante la cual se apoyaba a las fuerzas anticomunistas en Grecia y Turquía y se propiciaba un consenso en la opinión pública favorable a un posible conflicto. Fue en ese momento cuando el periodista Walter Lippmann hizo famoso el término de “guerra fría” con un libro del mismo título, que después utilizó el senador estadounidense Joseph Raymond McCarthy para designar a esta era marcada por el anticomunismo.
En 1948 Estados Unidos puso en marcha el famoso Plan Marshall que suponía la inversión de 13.000 millones de dólares en la reconstrucción de Europa Central y Occidental. Stalin entonces aumentó su control sobre Europa Oriental, amenazando la posición de Occidente en Alemania, a lo que Truman respondió creando una alianza militar, la OTAN (Organización del Tratado del Atlántico Norte) y estableciendo una Alemania Occidental independiente.
La Guerra Fría se intensificó durante los años 1949 y 1950 cuando los soviéticos hicieron explotar una bomba atómica y los comunistas de China conquistaron todo el país, firmando una alianza con Stalin que Estados Unidos se negó a aceptar. Estados Unidos además aceleró el desarrollo económico de Japón, entonces bajo su control, para luchar contra el comunismo asiático. Mención aparte requiere la guerra de Corea, que estalló cuando la comunista Corea del Norte invadió a la del sur en 1950 y Truman envió a sus tropas. En conflicto que duró tres años finalizó con una tregua que fijó la frontera anterior a la guerra.
En 1953 murió Stalin y Truman dejó la presidencia, pero ambas naciones seguirían su lucha por Europa. La Unión Soviética entonces intentó proteger a la Alemania Oriental comunista de una importante pérdida de población, construyendo el mundialmente famoso muro de Berlín en 1961. Además, ambas naciones intentaron influir en las naciones de Asia, África, Oriente Próximo y Latinoamérica para que apoyaran sus causas. En América del Sur, la zona del Caribe y en América Central tanto los movimientos insurgentes como los continuos golpes de Estado estuvieron, muchas veces, enmarcados en este conflicto. La Doctrina de la Seguridad Nacional surgida en la década de 1960 influyó en toda Sudamérica, ocasionando permanentes violaciones de los derechos humanos.
En 1962 surgió la crisis de los misiles, ya que la URSS instaló varios en Cuba, nación aliada suya en aquellos años. El presidente John Fitzgerald Kennedy amenazó con represalias nucleares y los soviéticos retiraron los misiles, a cambio de que Estados Unidos no invadiera la isla. Sin embargo, esta crisis ocasionó varios desencuentros entre los miembros de la Organización de Estados Americanos (OEA).
Calmados por esta crisis, los soviéticos se debilitaron cuando los dirigentes chinos se desmarcaron de Moscú y Europa del Este también empezó a mostrar su descontento. Mientras tanto, Estados Unidos luchaba en la guerra de Vietnam, en un intento fallido por conservar Vietnam del Sur. Además, la superioridad económica de posguerra de Estados Unidos fue retada por Japón y Alemania Occidental (República Federal de Alemania). Hacia 1973 las dos superpotencias acordaron una política de distensión para intentar detener la costosa carrera armamentística y frenar su competencia política, militar y económica en el Tercer Mundo. Sin embargo, la distensión sólo duro siete años, ya que en 1980, la Unión Soviética invadió Afganistán para salvar el régimen marxista gobernante. El recién elegido presidente estadounidense Ronald Reagan inició una gran concentración de armas y nuevos retos para los grupos apoyados por los soviéticos en las naciones emergentes.
En 1985 Mijaíl Gorbachov, subió al poder en la URSS y acordó con Reagan reducir la presencia de las superpotencias en Europa y moderar el enfrentamiento ideológico internacional. Además, las tensiones se redujeron cuando se retiraron las tropas soviéticas de Afganistán. A principios de la década de los 90 Gorbachov cooperó con Estados Unidos para derrotar la agresión de Irak en Oriente Próximo.
La Guerra Fría terminó en Europa cuando las recién liberadas naciones de Europa Oriental eligieron gobiernos democráticos y se unificó Alemania, se detuvo la carrera armamentística y la competencia ideológica cesó al ponerse en duda el comunismo. El presidente estadounidense George Bush declaró la necesidad de un ‘nuevo orden mundial’ para sustituir la rivalidad de las superpotencias que había dividido el mundo y alimentado la Guerra fría. En mayo de 1997, tuvo lugar la firma de un acuerdo histórico entre Rusia, presidida por Borís Yeltsin, y la OTAN, con Javier Solana como Secretario General, por el que se permitió la ampliación de este organismo a los países del antiguo bloque soviético, poniendo un definitivo punto final a las hostilidades de la Guerra Fría.

Otros Reportajes:
Los más comentados:
Llegada del hombre a la Luna (13)
El nazismo: En busca de una raza superior (10)
El colonialismo: Dominio europeo en el mundo (9)
Hirosima: ¿Era necesario? (8)
El Holocausto: Genocidio judío (7)



Estás en:



La llamada Guerra Fría es un periodo fascinante de la Historia. Dos super potencias se vigilaban, uno a los otros, sin disparar ni una bala hicieron la guerra, la guerra por el poder y por la superación.
Iniciada de forma clara y definitiva en 1947, tras un rápido proceso de deterioro en las relaciones de los antiguos aliados, la Guerra Fría alcanzó su cenit en 1948–53.
El motivo de que la Guerra Fría” no se convirtiera en “caliente” fue la aparición del arma nuclear. Todos sabían que si uno de ellos utilizaba este tipo de armamento supondría la desaparición de ambos países, tanto Estados Unidos, como de la Unión Soviética.