Si el Titanic hubiese colisionado de frente, según los analistas, hubiese dañado la proa pero probablemente no se hubiera hundido.
¿Quién se iba a imaginar que uno de los barcos más grandes y lujosos del mundo, el Royal Mail Steamer Titanic, en pleno siglo XX, iba a tener un final tan trágico como su hundimiento?.
Todo comenzó cuando J. Bruce Ismay, director de la línea White Star quiso convertir en realidad sus sueños: crear un barco que se situara por encima de los Royal Mail Steamer Lusitania y Mauritania pertenecientes a Cinard Line y que además contara con todos los lujos necesarios para saciar las necesidades y caprichos de la clase alta. Así pues, con la ayuda de quince mil obreros y los arquitectos navieros más importantes y prestigiosos, se dispuso a la construcción de tres embarcaciones que se conocerían como la serie Olympic: en 1908 Royal Mail Steamer Olympic; en 1911 el Titanic, y posteriormente, en 1915 el Gigantic. Este último pasó a denominarse Britannic y fue requerido como hospital, convirtiéndose así en “His Majesty’s Hospital Ship” (Barco Hospital de su Majestad).
Con dimensiones de un edificio de once pisos se hizo posible la construcción del Titanic, una ciudad flotante cuya longitud total eran de 269,04 metros. El barco fue diseñado con una enorme panza y con 50 mil caballos de potencia. El barco a vapor estaba fundamentado por todos los elementos de última tecnología de la época: un motor de cuatro cilindros y triple expansión y una turbina Parsons de baja presión. Este motor era alimentado por 640 toneladas de carbón en un día.
Los mástiles, el fondo y los arbotantes fueron creados de acero, lo que le daba mayor resistencia. También poseía puertas corredizas dobles y puertas herméticas como la que unía la sala de motores con la de calderas, la cual se cerraba mediante electro magnetos.
Con uno de los diseños más innovadores e insólitos jamás visto en un transatlántico, el Titanic, cuyo peso oscilaba entre 42 mil toneladas, poseía la mayor estructura vista y creada por el hombre. La clase alta podía acceder a viajar en el barco por tan sólo lo que hoy serían 40 mil euros y así tener acceso a todos los lujos: piscina cubierta, gimnasio, squash, baños turcos al estilo romano, jardines, etc. Quizás uno de los motivos por los que se le consideraba como el más lujoso fuese por la creación de dos suites privadas, una de ellas de 15 metros y compuesta de tres habitaciones y cubierta propia.
Posiblemente uno de los principales problemas que aparecieron y que resultó ser una de las consecuencias de que murieran tantas personas, fue la colocación de tan sólo 20 botes salvavidas. Pese a que en el diseño original aparecían 48 botes con motivo de la cantidad de espacio que ocupaban en la cubierta de paseo y, además, la idea de que ni Dios podría hundir tal navío, optaron por colocar solamente veinte botes salvavidas.
El día 10 de abril de 1912 tuvo lugar su primer y último viaje. El sueño se hizo realidad. La emoción que sentía la gente, tanto de primera como de segunda y tercera clase, podía contemplarse en sus rostros al ver que iban a ser protagonistas de la inauguración del Titanic. Zarpaba del puerto de Southampton y dirigido por el capitán más experimentado y prestigioso de la línea White Star, Edward John Smith. Este afirmó que, tras este viaje lujoso, iba a jubilarse para dedicarle más tiempo a su familia.
El destino último era New York, pero antes de llegar hizo dos paradas, el puerto de Cherburgo, en Francia y Queestown, en Irlanda. En ambas escalas subieron y bajaron pasajeros y además, puede decirse que se le consideró como el “Barco de Correo Real” ya que a aparte de pasajeros cargaba correo.
Bailes y cenas de gala estuvieron presentes todo el tiempo con la idea de tener entretenidos a los pasajeros y de crear en todos ellos una experiencia inolvidable.
Todo marchaba sobre ruedas hasta que el tiempo comenzó a cambiar. La temperatura cambió notablemente y quizás fuera un indicio del problema al que se acercaban con el transcurrir del tiempo.
Desde las nueve de la mañana del día 14 de abril el Titanic recibió mensajes por radio provenientes de otros buques transoceánicos para advertirle sobre la presencia de placas de hielo y de icerbergs en el mar, sobre todo entre los 42° Norte y entre los 49° y 51° Oeste. Estos mensajes no tuvieron nunca contestación, todos ellos fueron ignorados.
A las 23:35 la tripulación que estaba haciendo guardia alertados del iceberg que vieron a tan sólo 600 metros de la proa, dieron el aviso de alarma. Uno de los vigías de ese momento, el oficial Murdoch intentó maniobrar el barco, primero girando todo el timón a babor y después dar marcha atrás con el fin de evitar una colisión frontal con el iceberg; pero debido a las dimensiones fue imposible detener el barco y esquivar el obstáculo, por lo que la proa, la parte derecha del navío, colisionó con el y rozó así una parte sumergida de dicho iceberg.
Los daños causados fueron los suficientes para que “El castillo flotante” (forma de denominar al Titanic) tuviera un final triste. Los compartimentos delanteros de estribor se combaron hacia adentro y los caldereros e ingenieros vieron el agua entrar a raudales. Se dio la orden de cerrar las escotillas para cortar la circulación de aire a los hornos. El casco del buque estaba formado por 15 compartimentos herméticos de los cuales cinco se inundaron de agua. Si el agua hubiese ocupado solamente cuatro de estos compartimentos, el navío hubiera permanecido a flote.
Llegaba el momento de desalojar el Titanic, pero el capitán Smith sabía que no había sitios para todos los pasajeros y al menos mil personas iban a perecer en el. Las mujeres y niños de primera y segunda clase fueron los primeros en ocupar los botes salvavidas. La gota que colmó el vaso fue cuando se comenzó a llenar los botes salvavidas. El primero que salió lo hizo sobre las 00:25 h con 28 pasajeros, cuando podría ocuparse hasta un total de 65, es decir, sólo dos tercios de su capacidad completa. La angustia reinaba en todos y cada uno de los pasajeros cuando les llegaba la hora de separarse y despedirse de sus seres queridos.
Creció el caos cuando el reloj marcaba la 1:00h, la proa estaba sumergida. La inclinación del barco empezó a notarse en torno a la 1:30, se desataron algunos disparos y creció el pánico. A las 2:20 el Titanic comenzó a vencerse. La popa se inclinó a 45º y debido a su gran peso el buque se partió en dos y se hundió.
La gente nadaba para acercarse a los botes salvavidas, pero estos, temerosos de ser volcados se alejaban de ellos; así que la mayoría de ellos murieron ahogados o de frío.
¿Por qué no fueron a su rescate?
A las 00:10 el Titanic radió el primer S.O.S pero no tuvo contestación. Una de las embarcaciones que se encontraba más cerca, el Californian, a 20 millas, a pesar de ver los cohetes blancos del Titanic, la cabina de radio estaba vacía y no escucharon las señales de socorro. Sólo el Carpathia, al mando del capitán Rostrom, llegó pasada una hora y veinte minutos. Pudo rescatar a algunos pasajeros y evitar así la muerte de estos en las frías aguas del océano.

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El Titanic está envuelto de historias, una de ellas que me impacto fue la de la banda de música. Mientras el transatlántico se hundía, los ocho integrantes de la banda, se pusieron a tocar en el salón de primera clase para que los pasajeros no perdieran la calma y finalmente continuaron en la cubierta, en la zona de popa donde estaban los botes, en ningún momento dejaron de tocar y se hundieron con su música al fondo del gélido mar del Atlántico.
El Titanic está envuelto de historias, cuando vi la película me impacto mucho y como es lógico salía la banda de músicos…
Vi la película “Titanic” de James Cameron y no sé si es del todo fiel a lo que sucedió en realidad ¿alguien sabe si tiene algún error de documentación?.